Organizarse dentro de la organización

Hoy leemos en Público una noticia que me ha dado muy buen rollo: la gente más afín al anterior coordinador de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, agrupados para la última Asamblea Federal como “IU Abierta”, se han constituido como asociación.

Pese a no compartir bastantes de las posturas que sostiene cotidianamente gente destacada de ésta “familia”, para mí esta noticia es motivo de alegría: si existe una "sensibilidad" interna tan consolidada como la gente que apoyaba más fielmente a Llamazares, lo mejor es que tiendan a organizarse formalizadamente y a hacerlo democráticamente.

Yo mismo pertenezco a un partido político (el PCE) que, entre otras cosas, se reúne periódicamente para trazar democráticamente su estrategia en referencia a IU. Que haya quienes se organicen dentro del espectro de la izquierda no sólo no me preocupa sino que me parece tremendamente positivo; me alegra que esos compañeros (con los que, insisto, mantengo importantes diferencias políticas) tiendan a debatir sus posiciones de una forma ordenada y democrática, que tengan un nombre, unos estatutos, unos órganos, un alguien al que dirigirse...

Consideraría tremendamente positivo que, en la medida de lo posible, todas las "familias de hecho" que hay en IU pasaran a ser, por así decirlo, "familias de derecho". Como dijo alguna vez uno de mis pensadores de referencia, Viul, en IU faltan más partidos, más organizaciones, y es bueno que las personas sin adscripción formalizada se organicen entorno a algo más que mesas camilla y camarillas.

La vida de las organizaciones políticas tiene que ser democrática, y eso pasa por el extremo de que todas las personas que actúan organizadamente dentro de IU lo hagan a su vez de forma democrática.

Isósceles y Escaleno entran en un bar

[Ésta entrada es una respuesta a la reflexión suscitada por mi amigo J.E. en su magnífico blog. Responderé a la misma en forma de diálogo socrático protagonizado por el aprendiz griego Escaleno y su ebrio maestro meteco Isósceles]

Isósceles – Oye Escaleno, ¿no tendrás por casualidad un mechero, eh?

Escaleno – Tengo yesca y pedernal, maestro.

Isósceles – Joer, ¿nadie en toda la puta polis tiene un jodido mechero? ¡¿Es tanto pedir un puto mechero?!

Escaleno - Cambiando de tema, maestro, tenía algo que preguntarle: ¿no es la libertad irresolublemente paradójica?

Isósceles – Mmmm…explícate un poco más.

Escaleno – Por ejemplo, ¿acaso no es paradójico, en términos de libertad, que gente como nosotros defienda que no se ha de tener derecho a contratar una hipoteca de mierda, y sin embargo defendamos el derecho al suicidio asistido?

Isósceles - No me gusta ponerme mayéutico antes de comer, pero piensa en el siguiente caso: a una mujer un desgraciado le pone un cuchillo en el cuello, advirtiendo éste a la muchacha de que o mantiene relaciones sexuales con él o la matará. Si ella accediera a acostarse con él para salvar su vida, ¿estaríamos ante un acto libre de la mujer?

Escaleno – No maestro, no lo estaría. Se ha visto obligada a elegir el mal menor para salvaguardar un bien preciado, como es su vida. Su actuación no ha sido fruto de un acto de libertad, sino todo lo contrario, fruto de una coacción.

Isósceles - ¿Y cuál es la diferencia entre esa mujer y el firmante de la hipoteca de mierda?

Escaleno – Pues…supongo que ninguna: la mujer elije ser violada antes que morir, y el firmante de la hipoteca de mierda elije esa hipoteca de mierda antes que no tener casa. En ambos casos había alguien con una posición dominante sobre el otro (en el primero ejemplo el violador, en el segundo el banco) que obligaba a la parte débil a pasar por una situación indeseable.

Isósceles - ¿Dirías que es un acto liberticida perseguir a los violadores o a quienes ofrecen hipotecas con clausulas abusivas?

Escaleno – No, no lo creo. Más bien es una conquista favorable a la libertad, maestro.

Isósceles - ¿Por qué es favorable a la libertad el impedir que haya quienes ejerzan una posición de fuerza sobre los demás?

Escaleno – Porque las conductas libres se dan entre iguales. Si alguien ejerce la violencia sobre el otro por ser dominante su posición…ahí no hay libertad.

Isósceles - Entonces podríamos concluir que la igualdad es un requisito necesario para la existencia de libertad, ¿no?

Escaleno – Totalmente.

Isósceles – Y en el caso del tipo que requiere un suicidio asistido, ¿existe desigualdad alguna que nos permita predicar que dicha acción, suicidarse, no es un acto libre?

Escaleno – No. Su suicidio, por así decirlo, no se ejerce “contra nadie”. Es un acto libre.

Isósceles – Vemos pues que no había paradoja alguna.

Escaleno – Maestro, es usted la leche. ¿Podría darme una conclusión a modo de cierre para anotarla en mi bloc y si eso, el día de mañana, escribir un libro sobre sus enseñanzas?

Isósceles – Claro, claro. Toma nota: la libertad es una pura ficción ideológica en ausencia de igualdad. Cuando te ves obligado, por ejemplo, a aceptar que alguien se apropie de parte de tu trabajo, no realizas una acción libre, sino un acto que es fruto de una coacción, fruto de la violencia. En ocasiones la violencia puede estar tan generalizada, ser tan estructural, que incluso puede llegar a parecernos que es de recibo la existencia de una “libertad para explotar”. No es así: esa “libertad para explotar” es una salvajada liberticida, eso no es libertad, sino todo lo contrario. Como tú mismo has dicho antes, Escaleno, las conductas libres se dan entre iguales.

Escaleno – Siempre me deja usted impresionado, maestro. ¿Dónde ha aprendido todas estas cosas?

Isósceles – Escaleno, deja de hacerme la pelota y vete a buscar un puto mechero, anda.

Escaleno - ¡Ahora mismo, maestro!

La Semana Roja, por Kabila

El bueno de Kabila es el encargado de traernos esta semana la selección de lo más destacado del agregador IloveIU. Así que ya estáis tardando en ir a su blog a ver qué nos ha contado sobre Javier, Antonio , Altersocialismo, D. Bolche, Inés , Sergio, José Antonio, Antonio, Àngels, y de un menda.

Y la próxima semana recopilará lo mejor de la blogosfera roja Punts de Vista.

“2012”: el truño del siglo

Aunque tengo gustos cinematográficos algo gafapastiles, soy muy poco exigente cuando veo una película de acción, ciencia-ficción o catástrofes. Soy bastante habilidoso en el noble arte de apagar el cerebro antes de ver algo rodado por Emmerich.

Me entretuve con “Soldado Universal”, “Independence Day” o “Godzilla”…pero “2012” rompió la baraja. Es uno de los mayores truños que he visto en mi vida, y eso que he visto muuuuuchos truños (como “La Máscara 2”, “Año Mariano” o la paupérrima “Conan el Destructor”).

Quitando veinte minutos de imágenes de destrucción bastante buenas, “2012” es infumable de principio a fin. Es pretenciosa a más no poder (con secuencias ultra forzadas donde intenta meter mensajes moralina asquerosamente obvios sobre el comportamiento altruista), es aburridísima (la historia no puede ser más pobre), y encima es tremendamente larga (dura más de dos horas y media).

En su miseria, tiene cosas bastante graciosas, por ejemplo que la cúpula de San Pedro en Roma se le cae encima a un personaje que imita a Berlusconi (el cual en vez de salvarse introduciéndose en una especie de Arca de Noé super moderna como hacen el resto de presidentes del mundo, decide morir aplastado con sus electores sujetando una velita en la Plaza del Vaticano). Supongo que en Estados Unidos no son conscientes de que, llegado el caso, el primero en fletar un Arca lleno de “belinas” sería Don Silvio.